
La política debe estar presente en la vida pública como ejercicio sano de compromiso y crítica con lo que nos rodea. Cada uno de nosotros somos parte del engranaje que conforma nuestra sociedad aunque se nos olvide tantas veces. Nuestra clase política debería ser reflejo de nuestra sociedad multicultural y diversa, y no al contrario, que la sociedad se vea arrastrada por los idearios de muchos de nuestros políticos y sus puñeteras hojas de ruta y falta de autocrítica. Creo que la convivencia se ha visto deteriorada en estos últimos 10 ó 12 años por la actitud de algunos de estos politicastros que han estado en puestos de responsabilidad como parte de Gobierno u oposición. Dos de ellos nos dejan para luchar en empresas privadas que valoran sus agendas y su falta de escrúpulos probablemente, lo que en el mundo de la empresa funciona. Angelito Acebes y Eduardo Zaplana: tanta paz llevéis como dejáis. Hay que tener caradura para intentar irse por la puerta grande con el patrimonio que dejan, pero eso ya es parte del pasado...
Espero que el PP continúe con su purga interna y ayude a mantener la estabilidad política ejerciendo de oposición crítica y controlando desde la lealtad y el sentido común a este Gobierno que, en ocasiones, delira. Y que se obliguen mutuamente, por verdadera responsabilidad POLITICA, a llegar acuerdos en asuntos de estado que están por encima de intereses sectarios. Que trabajen todos más y que se callen coño.
Nos merecemos políticos que no se olviden de su faceta ciudadana y que dejen en sus armarios las bufandas, las banderas y las trompetas. Pepiño Blanco, Telefónica te espera también como teleoperador o como directivo agresivo a cambio de 1 millón de euros al año. Tú eliges, pero elige bien.
Nos vemos. O no, mejor no.


















